Lo primero es comprobar su estado de salud:
- El aspecto del pelo debe ser brillante, homogéneo y no presentar costras ni zonas peladas.
- Los oídos deben verse limpios, sin cerumen oscuro o costras como carboncillo (podría tratarse de ácaros).
- Los ojos también han de estar limpios, sin legañas verdosas, ni irritaciones en la parte superior, brillantes y de igual tamaño.
- El ano. Es importante que esté limpio, ya que indicios de suciedad o heces nos harían sospechar de la existencia de una diarrea.
En cuanto al carácter, un gato sano se mostrará activo y juguetón con nosotros en cuanto le incitemos a ello. No debe resultar agresivo en exceso, ya que ello indica que está muy asustado porque es muy tímido o que habrá que modular ese carácter con mucha paciencia si esto persiste.
Un detalle a tener en cuenta es que los gatos blancos con ojos azules pueden ser sordos de nacimiento. Por ello, habrá que averiguarlo si no queremos sorpresas.
miércoles, 30 de enero de 2008
¿Cómo saber escoger entre los de una misma camada?
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